La nueva Ley Antitabaco ha cumplido un año y desde que entró en vigor ha habido un
revuelo y un descontento general por parte de la población y sobre todo de los hosteleros,
ya que bares, restaurantes y locales de ocio nocturno han visto disminuir sus beneficios
notablemente. Hace años, fumar en lugares como el metro, el mercado era normal, ahora
es impensable. A pesar del rechazo en un primer momento, la sociedad se ha adaptado
de una manera favorable. Aunque los sectores de la hostelería siguen opinando que la ley,
conseguirá que disminuyan poco a poco sus beneficios, haciendo hincapié además en las
reformas que hicieron años antes.
Encontramos argumentos a favor y en contra de esta ley, entre los que apoyan esta ley
sostienen que el tabaco supone un importante problema sanitario, que causa la muerte de
50.000 personas al año. Esta ley supondrá una disminución de gastos en salud, al evitar
casos de cáncer de pulmón, y enfermedades causadas por el tabaco.
En contra de la ley, como ya hemos hecho referencia antes, las pérdidas económicas que se
producen en el sector de la hostelería, ya que los clientes no podrán compaginar el café, o
la cerveza con un cigarro, como habían hecho hasta ahora. Además de la privación de las
libertades individuales, la defensa de derechos individuales y la libertad de empresa, ya
que tendría que ser el dueño el que decidiera si se puede o no fumar.
En definitiva la ley que prohíbe fumar en lugares públicos, ha creado opiniones dispares,
que en un principio provocaron su rechazo hasta que poco a poco se ha ido aceptando, los
fumadores lo aceptan aunque no lo comparten y los no fumadores están de acuerdo. Es un
esfuerzo que debemos hacer para reducir enfermedades y gastos sociales.
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